Actitud preventiva: mejor calidad de vidaprevencion actitud a mil

¿Eres una persona preventiva o arriesgada? Pues hay un dicho que reza más vale prevenir que lamentar y eso podemos aplicarlo en todos los aspectos de nuestra vida, tanto en el hogar, en el trabajo, en el deporte y hasta en la diversión. Recuerda que una vez que un daño está hecho, ya no podemos volver atrás y las consecuencias de ese acto pueden ser incluso irreversibles. Sin embargo, cuando sucede algo « malo » eso puede convertirse en un aprendizaje dependiendo de la actitud que tomemos, pero eso será tema de otra publicación.

Prevención significa prepararse para evitar o minimizar un resultado no deseado. Por ejemplo, usamos el cinturón de seguridad cuando conducimos para evitar lesiones graves en caso de que ocurra un accidente o utilizamos guantes cuando nos exponemos a un producto que puede irritar nuestra piel. El cinturón de seguridad es un dispositivo que nos permite protegernos, pero ¿qué tal si además de utilizar el cinturón, conducimos prestando atención a la ruta que tomamos, manejamos a una velocidad prudente y respetamos las leyes de tránsito?  De esa manera, el riesgo de tener un accidente disminuye en un gran porcentaje. De igual manera ¿qué pasa si en lugar de usar un producto irritante, usamos uno que no produzca daño? En ese caso estamos eliminando completamente el problema y no tenemos necesidad de usar una protección.

La actitud preventiva es también de gran beneficio cuando la usamos en favor de nuestro bienestar físico y mental. Una actitud saludable, nos permitirá estar atentos, pensar correctamente y así prevenir situaciones de peligro.  

Aquí tienes tres consejos para desarrollar una actitud preventiva:

  1. Identifica los riesgos de la acción que vas a tomar.

    Si por ejemplo en tu cocina tienes que buscar un objeto que está a una altura que no puedes alcanzar, al hacerlo existe el riesgos de que te caigas y te golpees.

  2. Evalúa la probabilidad de que ese riesgo ocurra.

    Tomemos el ejemplo anterior, es más probable que te caigas de una silla a que lo hagas de una escalera al tratar de buscar el objeto.

  3. Planifica medidas en caso de que no puedas eliminar completamente el riesgo.

    Seguimos con el ejemplo anterior, si no tienes una escalera para alcanzar el objeto y tienes que usar la silla, pide ayuda a otra persona para que te la sostenga mientras subes.

En conclusión, mantener una actitud preventiva nos permite tener una mejor calidad de vida, ser más productivos, asimismo evitamos accidentes, nos ahorrarnos dificultades, pérdida de tiempo y de dinero.

Te invito a ver este video que nos muestra como podemos prevenir dentro y fuera del trabajo:

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